A LAMBERTO AUX COUTEAUX
como sabe. Le suplico, padre, que no escatime nada con él. En Montmirail hay boticarios y buenos cirujanos; al médico, hay que mandarlo a buscar a Château-Thierry. Hay uno llamado señor Fournier, que es un buen médico y amigo nuestro. Puede servirse de él, si no ha tomado ya a algún otro. Y como estará en un lugar más cómodo en Montmirail, le ruego que lo haga trasladar allí. Le escribo al conserje, señor Octobre, para que le…