A N...
para nuestro leproso 4, mientras yo hablaba con su secretario que vino a verme de su parte. a propósito de una carta que le había escrito. Acababa de dejarlo con un religioso de aquí 5 en el jardín con M. de Saint-Louin. Al llegar a verme, no hice más que conducirle hasta la puerta, donde me dijeron que me aguardaba su secretario; y apenas habíamos empezado a hablar cuando vinieron a decirme: ¡Que se escapa ese gentilhombre! Fui…