CARLOS DE MONTCHAL, ARZOBISPO DE TOULOUSE, A SAN VICENTE
No encuentro palabras para agradecerle el favor que me ha hecho al aceptar mis humildes propuestas sobre nuestra fundación en Troyes. Me siento tan obligado con usted como si me hubiese dado todos los bienes del mundo, tanto porque aquello me parecía que iba en contra de la sencillez con que nuestra pobre compañía tiene que establecerse, como por el miedo que siento de que todo lo que no sea así se resienta un poco de la conducta…