LUISA DE MARILLAC A SAN VICENTE
¡Dios mío, qué diferentes son las hijas de su director: la una, llena de respeto ante las prohibiciones de la Iglesia, y la otra llena de confianza en el asunto de Poissy! 3. En fin, Nuestro Señor es igualmente honrado en las dos, por lo que veo en vuestra comunidad, a cuya madre envío mis saludos 4. A pesar de todo, le ruego que conserve su alegría honrando para ello la santa tranquilidad del alma de Nuestro Señor…