AL PAPA URBANO VIII
La carta sería, según él, una simple exhortación a unos ejercicios espirituales, a los que debía acompañar una confesión general. Nosotros estamos de acuerdo más bien con la advertencia de Abelly. Si no hubiera habido en Luisa de Marillac más que el deseo de hacer un retiro y una revisión de vida, san Vicente no le habría respondido: «Yo no me siento capaz de expresarle cuán ardientemente desea mi corazón ver el suyo para saber cómo le han…