A LUISA DE MARILLAC
El buen señor Gouault seguirá prestando su ayuda para ello, lo mismo que en las demás cosas: así se lo he pedido; y yo solicitaré la plaza de que me habla, ahora que ha regresado ese buen hermano. Todavía no ha vuelto el padre du Coudray. Estoy muy preocupado, pues hace dos días que debería estar aquí. Está por aquí un pariente de usted, llamado Heurtel 7, que quiere entregarse a nuestro Señor en nuestra pequeña compañía. Saludo…