A LUISA DE MARILLAC
Bien, acabo pidiéndole a Dios que le devuelva la perfecta salud, como espero de su bondad, que soy, en su amor, y en el de su santa Madre, señorita, su muy humilde y obediente servidor, V ICENTE DEPAÚL San Lázaro, martes por la mañana, 27 mayo 1636. Vi ayer a sus hijas del Hôtel-Dieu; están bien. Si necesita de mis servicios, lo dejaré todo por ello; pero espero que podrá prescindir de ellos. Dirección: A la señorita Le…