A LUISA DE MARILLAC, EN BEAUVAIS 1
Pero, para recibir su bendición, me parece que no es oportuno, ya que está muy lejos de toda ceremonia le gusta que se trate con él llanamente, aunque con respeto. De su hospedaje, si lo ha tomado en casa del señor Ricard 5 no podría ser mejor; es el más bueno y uno de los hombres más honrados que conozco; y su mujer, a la que sólo conozco de oídas, es muy piadosa. Creo que los dos estarán…